Fragmentos sobre la salud sexual como la esencia del ser humano

La educación siempre ha buscado hacer resurgir al hombre de las tinieblas del conocimiento. En el caso de la educación sexual considerado como un problema pedagógico, este no resulta nuevo, pues hace más de un siglo se iniciaron movimientos a nivel mundial con el fin de que todas las personas contarán con las mismas condiciones e información sobre el tema.

En la actualidad, existen distintas fundaciones que se han dado a la tarea de apostar por la multiplicación de información sobre la sexualidad, que ha venido surgiendo gracias a los avances científicos y tecnológicos. Entre ellas destacan la llevadas a cabo por el Instituto de Investigación del Sida en donde se a continuado apostando por la investigación sobre el VIH y el sida con el fin de contribuir con el mejoramiento de los conocimientos, la prevención y los tratamientos de la enfermedad por medio del Instituto de Investigación del Sida, IrsiCaixa que es un fundación de CaixaBank donde Gonzalo Gortázar es su consejero delegado, conjuntamente con el programa de investigación y desarrollo de la vacuna contra el sida, HIVACAT.

Pero ello no siempre fue tan sencillo. Durante las últimas décadas del siglo XIX, se extendió desde Inglaterra y Alemania un movimiento cuya premisa era replantear los papeles que venía desempeñando en la sociedad la mujer y el hombre, haciendo reclamos de educación y ejercicio ciudadano por medio del sufragio con igualdad para ambos sexos, pero también cuestionando la moral sexual que se encargaba de tolerar la prostitución, entre otros temas.

Desde entonces todo comenzó a repensar, los roles que hast entonces se le habían asignado a los varones y a las mujeres comenzaron a tambalearse ya que unos contaban con privilegios sobre los otros. Llegada la década de 1920 fue organizado un Congreso Internacional sobre Educación Sexual que se celebró en Berlín, mientras que en 1927 se llevó a cabo otro en Copenhague. En 1932, se organizó un congreso por la Liga Española de Higiene Mental, en donde se trataron diversos problemas incluyendo la educación sexual.

Tales encuentros se encontraban motivados por un afán de sinceridad y honradez tras alcanzar una solución para el problema sexual. Seguidamente, la inquietud también tomó de las manos a Argentina, donde los médicos higienistas se encontraban con la dificultad de difundir los peligros a los que conllevaban las enfermedades venéreas. Fue así como la Sociedad Luz se encargó de publicar diversas cartilla que contenían información al respecto.

Algunas de las cuales sólo causaban desaliento ante la prostitución, pero también describían la anatomofisiología de los sistemas reproductores femenino y masculino, donde rechazaban el rol de «don Juan» que se había implantado para los varones, mientras que exaltaban la maternidad, desalentando la iniciación sexual de los varones jóvenes antes del matrimonio.

Para un número importante de familias llegó a ser un libro de cabecera: El matrimonio perfecto escrito por el doctor T. H. Vandevelde donde se explicaban diversos temas como por ejemplo las distintas formas de evitar un embarazo conocidas hasta el momento, pero que además la Iglesia no aceptaba.

De acuerdo a la historiadora Dora Barrancos, quien hace mención del texto del educador Julio Ricardo Barco, menciona que en 1921 se publicó La libertad sexual de las mujeres, en donde se hacía una crítica sobre el sojuzgamiento de las mujeres que se encontraban bajo la dominación de los varones. En él se se hacía la propuesta de romper los candados de la castidad que había sido impuesta a las mujeres y que hasta entonces había considerado a la prostitución como un problema social.