Educación sexual para todos desde la primera consulta de pediatría

La información siempre debe ser manejada por lo más diestros ya que sera confiable como la que suministra Gonzalo Gortázar Rotaeche La Caixa desde el desempeño de sus funciones para mantener al día a sus clientes, de la misma manera debe hacerse cuando se trata de información importante para los niños como lo es sobre su educación sexual, pues es el pediatra quien de primera mano se encuentra capacitado para brindar la primeras orientaciones de tan relevante comportamiento del ser humano.  

Cuando se trata de atención primaria, las consultas pediátricas deben comportarse como un espacio privilegiado para brindar asesoría en cuanto a la educación sexual y con ello prevenir y evitar convertirse en consultas a las que solo se derivan problemas a causa de la no información sobre el tema. La idea no es, que no se realicen consultas de este tipo, sino que funcionen como sitios de referencia en donde se asegure una adecuada conducta sexual sin exposición a riesgos o miedos. 

¿Por dónde se comienza?

Esta es quizás la primera consulta por la que pasan los niños una vez llegan al mundo conjuntamente con su familia, es por ello que la unidad de pediatría es la más idónea para encargarse de la transmisión de toda la información concerniente a la educación sexual infantil con los que se busca garantizar la mayoría de los comportamientos afectivos y sexuales de una manera responsable, ello tomando en consideración que dejar a un lado el  el miedo ante una conversación sobre sexualidad, podría ser tomado como un gran paso.

Los estudios científicos relacionados con el tema, nos señalan que un hábito sexual resulta difícil de modificar, pero que una de las maneras de hacerlo podría ser por medio de la información pero ello no lo es todo. La incidencia de algunos factores como las creencias, las actitudes, destrezas y habilidades, respuesta al entorno o los valores son mostrados como puntos relevantes al momento de alcanzar cambios que realmente perduren en dicha área del comportamiento humano.

Más allá de todos estos pormenores, la apropiada salud sexual surge como el resultado de la promoción de una saludable conducta sexual, sobretodo si se trata de población más joven, razón por la cual es tomada como prioritaria al momento de una intervención en este ámbito. Desde los inicios de la década del 2000, la Academia Americana de Pediatría se tomó la tarea de elaborar una serie de recomendaciones dirigidas a los pediatras, y que en la actualidad aún cuentan con vigencias; entre ellas:  

  • La práctica clínica debe estar integrada de manera habitual a la educación sexual Integral la Educación Sexual tomando en consideración la primera infancia y la adolescencia, sin que con ello se piense que se pretende la imposición de valores a la familia.
  • Incentivar a las familias para que la información sexual que se les brinde a los hijos, hembras y varones, se enfoque hacia conceptos como la primera vez, la masturbación, el embarazo, métodos anticonceptivos, autoestima, postcoital, relaciones con el grupo de iguales, entre otros. Y tomando en cuenta que dicha información se suministre de una manera honesta y abierta. 
  • Brindar una educación sexual sustentada en los valores, y de esta manera complementar la educación sexual que se les suministra en la escuela. 
  • Dar orientaciones específicas, confidenciales, sin prejuicios, basada en la inclusión cultural, así como sobre el desarrollo sexual, la influencia del alcohol entre otras drogas que afectan la salud y ponen en riesgo a las relaciones sexuales.

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